Instituto John Henry Newman, Universidad Francisco de Vitoria

Vida de una familia judía

Sophie Grimaldi

Edith Stein en los primeros años de la segunda guerra mundial empieza a transcribir sus recuerdos familiares con el propósito de luchar contra la propaganda que difunde el régimen nazi sobre la comunidad judía. Es un testimonio que pretende ser una base para el diálogo con la población alemana a través de la vida cotidiana de una familia corriente. En este libro,  Stein quiere presentar a sus coetáneos la humanidad de unas personas israelitas en las cuales ellos se podrían reconocer perfectamente.

Cuando los nazis acceden al poder en 1933, Edith Stein tiene que renunciar a toda actividad docente. Desde su posición, una judía convertida al catolicismo, escribe entonces al Papa Pio XI para pedirle una encíclica que condene el nazismo. A la vez, se lanza a hacerlo en su propio relato, que quedará inacabado. En 1942, los nazis la sacan junto a su hermana del convento holandés donde se habían refugiado, y las llevan prisioneras. Será la primera etapa de un calvario que finalizará en Auschwitz.

Como filósofa, una de las principales tareas de Edith Stein fue el estudio del Einfühlung, generalmente mal traducido por el término "empatía". El titulo de su tesis era el siguiente: "El problema del Einfühlung en su desarrollo histórico y desde un punto de vista fenomenológico." Stein desarrolla una reflexión sobre la relación con el otro, y por eso define el Einfühlung como una actitud interior que permite comprender lo que el otro está viviendo. No se trata de una simpatía en la cual se vive al unísono con las emociones de los demás sino que permite el conocimiento interior de lo que experimenta el semejante.

Choque frontal con la realidad

 

Es poco decir que este libro de Stein me dejó perpleja. Ya siempre había visto en esa mujer, con su trayectoria humana e intelectual tan extraordinaria, un modelo a seguir. Todos sus escritos me habían conmovido por su profundidad y fineza intelectual. Y aquí llegaba este libro…

Con el propósito que Stein tenía para este relato, me esperaba una descripción llena de ternura de los miembros de su familia y amigos. Nada más lejos de la realidad. Me llamaron la atención las expresiones ariscas que emplea para describir los fallos y defectos de la gente que le rodea. El libro está escrito en un estilo distante que describe a las personas con frases cortas que no dejan mucho poder a la imaginación. Me descolocó mucho e intenté entender cómo encajaba el tono de este libro con el famoso Einfühlung… Me leí todas las reseñas que pude encontrar sobre esta dichosa Vida de una familia judía y no encontré a ningún autor indagando en ello.

Rebusqué también en los múltiples anexos. Uno de ellos se denomina "Einfühlung y vida de una familia judía", y pensé que allí iba a hallar la explicación. Después de una larga introducción conceptual, el autor anuncia que va abordar la relación entre el Einfühlung y el relato familiar de Stein. Casualmente este apartado empezaba al final de una página... Ansiosa, di la vuelta a la página y mi sorpresa fue encontrarme con un único párrafo que cerraba el tema todavía no empezado: "En esta novela de la historia de su familia, Edith nos muestra como el Einfühlung le ha permitido no solamente acoger en ella lo que vivían los suyos y los de su entorno, sino que también (-le ha permitido-) formarse a sí misma y encontrar su propio camino". Punto final. Y pensé para mis adentros: "Vaya como te has columpiado…". Así que decidí buscar explicaciones en la vida real, olvidándome de todos esos intelectuales que estaban "haciendo el avestruz".

Hablé con varias personas porque realmente me quitaba la tranquilidad la confrontación entre los frutos de la vida de Edith Stein y su prosa que tanto me había disgustado. Fue una conversación con una amiga la que al final me dio luz. Fue cuando ella me dijo: "Lo que te pasa es que te has chocado con la humanidad de Edith Stein. Dices que es dura, pero la dureza también es debilidad."(2) Y aquí estábamos. La que había faltado de Einfühlung era yo. Tenía una idea preconcebida de cómo tenía que ser una doctora de la Iglesia mártir en un campo nazi. Y mi visión, o más bien mi exigencia, se resumía en una palabra: Edith Stein tenía que ser "perfecta". Me había estampado de lleno contra su debilidad humana y me había escandalizado de ello. Pensándolo, en el fondo es un alivio: para ser santo no hace falta ser un superhombre.

Y al final fue la propia Edith Stein quien me contestó. En su libro Ciencia de la Cruz dice: "El ejemplo de los santos muestra lo que tendría que ser la realidad: en donde esté la fe viva, la doctrina y las maravillas de Dios constituyen el fondo de la vida. Todo el resto pasa a segundo plano y tiene que ser comprendido. Eso es el realismo de los santos." (3)

 

 

 

 

 

1-Stein, Edith, Vie d'une famille juive. 1891-1942. Edición Ad Solem-CERF. Este libro ha sido publicado en España bajo el titulo Estrellas Amarillas.

2-Gracias María.

3- Stein, Edith, La Science de la Croix, Passion d’amour de Saint-Jean de la croix, Louvain : Nauwalaerts, 1957, p. 5. « L’exemple des saints [leur] montre en effet ce qui devrait être en réalité : là où la foi est vivante, la doctrine et les merveilles de Dieu constituent le fond de la vie. Tout le reste passe au second plan et doit en être pénétré. C’est cela le réalisme des saints.»

 

 

 

1 Comentario
1 Paco Arenillas Ferreras
01/04/2016 18:44:33
Vida de una familia judía
Leo y releo este artículo  .Me doy cuenta de la vulnerabilidad  de  nosotros  .De una vida insatisfecha pero que  busca  el infinito
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