Instituto John Henry Newman, Universidad Francisco de Vitoria

¡Pilar Rahola, gracias!

Ángel Barahona

La canción The times they are a changin de Bob Dylan ha quedado trasnochada. No están cambiando los tiempos, ¡ya han cambiado!

Pilar Rahola, en un artículo en La Vanguardia (1) ya reconoce que la nueva cultura: a la que apellida “buenismo” y “políticamente correcta”, cuya esencia se supone (inspirada por 2000 años de cristianismo –aunque no lo quieren saber, méconnaissance, lo llama René Girard en El chivo Expiatorio, Ed. Anagrama) que es, básicamente, la exaltación de la inocencia de las víctimas, excluye al cristianismo de esta categoría. Recoge las estadísticas de las expulsiones, decapitaciones y persecuciones sistemáticas de los cristianos del todo el mundo para abrumar con las cifras a los que las disfrazan, ocultan, no tiene en cuenta, y ejercen una expulsión más lacerante que la que el Islam hace en territorios ancestralmente cristianos  y anteriores a la expansión del Islam

 

Venid gente, reuníos, dondequiera que estéis

y admitid que las aguas han crecido a vuestro alrededor

y aceptad que pronto estaréis calados hasta los huesos,

si creéis que estáis a tiempo de salvaros

será mejor que comencéis a nadar u os hundiréis como piedras

porque los tiempos están cambiando. Venid escritores y críticos

que profetizáis con vuestra pluma y mantened los ojos bien abiertos,

la ocasión no se repetirá, y no habléis demasiado pronto

pues la ruleta todavía está girando y no ha nombrado quién

es el elegido porque el perdedor ahora será el ganador más tarde

porque los tiempos están cambiando.

Venid senadores, congresistas, por favor oíd la llamada

y no os quedéis en el umbral, no bloqueéis la entrada,

porque resultará herido el que se oponga,

fuera hay una batalla furibunda

pronto golpeará vuestras ventanas  y crujirán vuestros muros

porque los tiempos están cambiando.

 

Venid padres y madres alrededor de la tierra

y no critiquéis lo que no podéis entender,

vuestros hijos e hijas están fuera de vuestro control

vuestro viejo camino está carcomido,

por favor, dejad paso al nuevo si no podéis echar una mano

porque los tiempos están cambiando.

La línea está trazada y marcado el destino

los lentos ahora, serán rápidos más tarde

como lo ahora presente más tarde será pasado

el orden se desvanece rápidamente y el ahora primero

más tarde será el último porque los tiempos están cambiando

Dice Pilar Rahola:

“Una de las muchas tonterías del buenismo es su aversión a considerar a los cristianos como una minoría perseguida. Acostumbrados a lanzar sus dardos contra el catolicismo, se sienten incómodos ante la idea de que los cristianos son, hoy por hoy, después de los judíos, el colectivo más perseguido del mundo. La afirmación parece rotunda, pero los datos son aún más rotundos […] a pesar de todo, nunca se menciona esa realidad lacerante porque no forma parte de lo políticamente correcto”.

La motivación de su artículo es corroborar que el humus, el diluvio que anuncia Dylan ya invade las estructuras mediáticas catalanas, -yo lo extendería a Occidentales-. El comunicado del Gobern a propósito del comunicado acerca de los atentados de Pakistán contra los cristianos que celebraban la Pascua se autocensura no diciendo que eran cristianos, no reconociendo la categoría de víctimas inocentes a los cristianos. Casi como con asco se hace el comunicado. El aire del comunicado de la Generalitat es como si les tocase con gran dolor comunicar que un grupo de contumaces asesinos y violadores de niños todavía siguen sueltos, aunque a alguno ya se le ha ajusticiado, por fin. Como dice Pilar Rahola, nada sospechosa de católica recalcitrante, parece que el comunicado tiene la cuidadosa asepsia del que se pone los guantes porque va a tocar a un infectado y tiene miedo de contaminarse, de que le identifiquen con un taimado y leproso cristiano. Dice así: “el comunicado catalán, dirigido a los pakistaníes en Catalunya, ni hablaba de cristianos, ni de terrorismo islamista, ni de nada que pudiera contradecir el catecismo progre. Sólo se nombraba a víctimas genéricas y al horror del mal, como si ese mal no tuviera nombres y apellidos. Es decir, unos pasaban por ahí y los atacó algo…”

Los tiempos han cambiado. Un mundo donde todos son víctimas, estas se mutan en verdugos cuando se trata del cristianismo, aquella religión que ha revelado que todos los regímenes humanos se basan en la sangre derramada de víctimas inocentes por parte de masas ignorantes, que no saben lo que hacen. La única diferencia de los tiempos que corren con los que denunciaba la  revelación cristiana es que ahora esos verdugos, que se legitiman como asesinos con su silencio, con su selección de las noticias, con su ocultamiento de los hechos, y que son esa masa mimética que anima a los pobres musulmanes que señalan al cristianismo como culpable de sus males, (porque lo identifican con el  occidente pagano, capitalista, colonizador), sí saben lo que hacen: aplauden a aquellos que están extirpando de la faz de la tierra, desde su ignorancia, a la única voz que denuncia el origen de todos los males, a la única corriente que va contra corriente del pensamiento único (“buenista y políticamente correcta”) a la única conciencia lúcida que queda sobre la faz del planeta tierra. Todos los demás, solo adoran a la bestia, al dinero, sin saberlo.  ¡Gracias, Pilar!

(1)http://www.paginasdigital.es/v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=7206&te=&idage=&vap=0&codrel=4444&usm=$|$idusuencrip$|$

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